Cine-Luix

 



Reportaje fotográfico de Juan Rodríguez de Tembleque
sobre la grabación del corto PARAISO,
de Luis Francisco Solance

 

Ficha de la película


Título: Paraiso

Sinopsis: En una cafetería una pareja hace planes para el futuro tratando de conformar su particular paraíso. Mientras tanto el tiempo devora su presente.

Duración: 6 minutos.

Año: 1987

CRÉDITOS:

- Interpretes: Inés Blanco y Juan Jesús Maldonado

- Con la colaboración de Pilar Fernández, Concha González, Manuel Mancha y Yelena Rojo

- Script: Juan Francisco Escudero

- Foto fija: Juan Rodríguez de Tembleque

- Foquista: Francisco Javier Sánchez

- Maquillaje: Amador Rehark

- Montaje y sonido: Juan Jesús Maldonado

- Fotografía: Pepi Rojo

- Ayundante de dirección: J. Ramón Fernández

- Guión, dirección y producción: Luis Francisco Solance

- Interiores rodados en el pub Saint German de Madrid gracias a "Epo", "Pótamo" y Antonio

Premios: Guión premiado en el tercer certamen de cortometrajes organizado por la Asociación de Vecinos de Arganzuela en el año 1988

 


 

paraiso
donde no queda tiempo para pensar
sobre el instante último en que la decisión se consuma
perdido en el momento del deseo
sin posibilidad alguna de dejar de vivir

Luis Francisco Solance

 

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4  
   
   
   
   
   
   
   
   


Haciendo planes para el futuro tratando de conformar su particular paraíso.
Mientras tanto el tiempo devora su presente
...

Pasa la vida, y no has notado que has vivido
cuando pasa la vida (Pata Negra)




 










 


-

 



TheEnd

a Luis

 

Pasó su vida queriendo tocar la luna

Desde muy pequeño había sentido una atracción especial por la luna llena, o quizá  fascinación es un término más adecuado para calificar lo que realmente ocurría a nuestro personaje. Se pasaba los días restantes del ciclo lunar esperando a que llegara nuevamente. Era incapaz de hacer una vida normal como otras personas hacían. Llegó, incluso, un momento en que apenas podía apartar su mirada del cielo, por lo que tuvo, incluso, que dejar de ir a la escuela, llegando a perder los amigos que tenía, y así, sin darse cuenta, transcurrieron los días, los meses y los años. Ni siquiera era consciente del paso de las distintas estaciones, del estallido de la primavera,  ni de la caída de la hoja o de la llegada de las primeras nieves.

Una mañana, por sorpresa y por primera vez en muchos años, recibió una carta  que abrió con verdadero pánico porque ni  siquiera los bancos enviaban ya su información por correo ordinario sino por Internet. No se atrevía a abrirla por lo que la estuvo contemplando durante un largo rato. Lo hizo durante tanto tiempo que no se dio cuenta de que la noche se esfumaba ni de que la luna llena se alejaba. Sí, fue tanto el tiempo que transcurrió que no se percató de que su vida iba pasando sin vivirla. No podía disfrutar de lo que le rodeaba o de lo que tenía en ese momento, más bien no se enteraba.

Cuando, al fin, se atrevió a abrir la carta, encontró la respuesta a lo que buscaba: cómo poder tocar la luna llena. Sólo tenía que desearlo fuertemente y concentrarse en ese único deseo. Nuevamente se hallaba en una encrucijada, se tenía que decidir. Para conseguirlo tenía que "visualizarlo", palabra que en aquél momento estaba muy de moda. La teoría era: Si tu quieres conseguir algo, "visualizalo", siéntelo como parte de tí. Nuestro protagonista se documentó, leyó la bibliografía recomendada al respecto y, a partir de ese momento, logró visualizar su deseo.

John Lennon decía Life is what happens to you while you are busy making other plans. "La vida es lo que ocurre mientras tú estás ocupado haciendo otros planes". Cuán cierto es este dicho. El problema es que no nos damos cuenta de ello hasta después, cuando ya ha pasado, y entonces ya es demasiado tarde. Ya hace años que un amigo hizo un corto, cuyo argumento era una pareja que estaba hablando en una cafetería haciendo planes para el futuro, y mientras tanto iban envejeciendo y se les iba pasando la vida.

Nuestro protagonista al fin consiguió proponerse un sólo objetivo y no perderse en el camino con otros que iban surgiendo. Tuvo que elegir uno y descartar todos los demás. ¿Me creeríais si os dijera que logró su objetivo?. Consiguió tocar la luna llena, y lo hizo el mismo día en que empezó a disfrutar el presente.

Rosa González Colilla (6 de septiembre de 2013)

 

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